Alice Rahon. Una surrealista? en México

La verdad es que si he estado extrañando mis botas, pero es que no creo que a nadie en sus cinco sentidos se le ocurriría usar botas negras de terciopelo hasta las rodillas en pleno verano, con el calor que solo quema y además con amenazas de lluvias. Así que dejémoslas hasta la próxima salida en otoño.

Con otros zapatos fui aun hermoso recorrido por la exposición de Alice Rahon. Una surrealista en México… y es que esta contemporánea de Diego Rivera, Leonora Carrington y Kati Horna entre otros es una fusión de todo y nada.

Comenzó como poeta en su natal Francia pero tras la llegada de la segunda guerra mundial se fue junto con su esposo Wolfgang a un recorrido por Alaska y la Columbia Británica hasta que se establecieron en México por invitación de (si!, adivinaron) Frida Kahlo. Y fue entonces cuando decidió aprender del arte de la pintura pero sin dejar de lado la poesía. Lo que sucede con esta mujer no es que sea la gran pintora o la gran poeta sino que como muchas mujeres de su época son tomadas en cuenta porque muy pocas fueron las que se deshicieron de esos hilos del machismo y el pesadumbrismo sexista de principios del siglo XX, bueno bueno… no quiero redundar en este tema en cada blog así que continuaré.

Definitivamente Alice debe ser tomada en cuenta por su capacidad de ser creativa y de apreciar el trabajo de quienes la rodearon pero no por ser precisamente original o con una obra con personalidad definida ya que tiene una mezcla de tantas corrientes, de tantos estilos, de tantas filosofías y culturas que simplemente no terminan de cuajar.

Pero como alguna vez alguien muy sabio escribió (o sea … yo): “ni todos los que escriben son escritores, ni todos los que pintan son pintores”.

Sigamos pues, de Chapultepec a Coyoacán… aaaah de verdad que Coyoacán es uno de mis lugares favoritos dentro de la Ciudad de México, tiene ambiente, tiene personalidad, tiene un no sé qué que qué sé yo que simplemente fascina e inquieta. Lástima que esta abarrotada de personas que van porque piensan que la cultura es algo que esta de moda e ir ahí y estar en los cafés es ser fashion. Pero Coyoacán extiende sus brazos como amoroso padre, a ver si se les pega algo a esas cabecitas. Uno puede dar vueltas y vueltas entre los puestesitos a punto de ser reubicados y encontrar diferentes cosas en cada vuelta, diferentes magias, diferentes usos, y hasta diferentes artes. Coyoacán ya no es un solo un barrio, es una capital menos glamourosa pero defiitivamente más intelectual.

Basta de sentimentalismos, no me queda más que despedirme de este blog con un escrito de Alice Rahon que ilustra su arte a través de palabras, será que sabia que sus pinturas no eran suficiente?

 

Limbos de fuentes nacidas de amores ahogados

Bajo pareja de falsos amantes

Falsos pensamientos

Falsas ventanas

En la muralla de la noche

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